Sobre la Restauración del Orden de los Sacramentos de Iniciación

El Don del Padre:
Cart Pastoral del Reverendísimo James Sean Wall
Sobre la Restauración del Orden de los Sacramentos de Iniciación

A los fieles de la Diócesis de Gallup:

Y yo rogaré al Padre, y él les dará otro Paráclito para que esté siempre con ustedes: el Espíritu de la Verdad…” Juan 14: 16-17

Por medio de la gracia de Cristo cada persona bautizada está llamada a compartir la naturaleza divina de Dios. El Sacramento del Bautismo nos sumerge en la Trinidad Divina, Cuya luz elimina toda oscuridad de pecado y nos permite iniciar una vida en la cual somos capaces de entender por medio de la fe la vida eterna al cual estamos llamados. “… lo que nadie vio ni oyó y ni siquiera pudo pensar, aquello que Dios preparó para los que lo aman , Dios nos reveló todo esto por medio del Espíritu.” [1] En el Bautismo cada uno se hace de manera única un hijo de Dios llamado a dar testimonio de su amor en el mundo.

El Sacramento de Confirmación es importante porque su gracia confirma y fortalece la vida sobrenatural que hemos recibimos en el Bautismo y nos permite con su gracia vivir de manera más madura nuestra vida cristiana dando testimonio a Cristo en todo lo que hacemos. Por medio de este Sacramento el Espíritu Santo, Quien da testimonio a Cristo, nos permite a nosotros dar también testimonio de Él. [2] El Sacramento de Confirmación es a veces llamado el Sacramento del Espíritu Santo dado que “marca” el alma con su sello indeleble y imparte sobre los que lo recibe el poder de la gracia de sobrellevar su misión en el mundo.

Almismo tiempo, el Sacramento de la Confirmación está ordenado a una comunión más profundo con el Señor y a su Iglesia por medio de este testimonio a Él, una comunión que recibe su expresión y gracia más grande en esta vida en el Sacramento de la Santa Comunión. Después de consultar con el Consejo Presbiteral y haberlo considerado en oración, he decidido restaurar los Sacramentos de Iniciación a su orden original, es decir: Bautismo, Confirmación y Santa Eucaristía. Junto con esta Carta Pastoral de presentación, los estoy enviando los Directivos nuevos para el Orden Restaurado de los Sacramentos de Iniciación por la Diócesis de Gallup.

Un Poca de Historia

Durante los primeros quinientos años de la Iglesia los tres sacramentos de Iniciación fueron celebrados juntos, sea por adultos o niños. Desde el quinto siglo y hasta el siglo 13, el Sacramento del Bautismo fue separado de los sacramentos de Confirmación y Comunión, el Bautismo siendo celebrado en la infancia y Confirmación celebrado alrededor de los 7 años. La Santa Comunión fue dada más luego, normalmente alrededor del inicio de la adolescencia. De esta manera, el orden de los sacramentos fue conservado, pero fueron administrados en celebraciones separadas durante su niñez. En 1910, el Papa San Pío X decidió que fuera importante que los niños más pequeños pudieran recibir la Santa Comunión y fue permitido para ellos a partir de los 7 años. Este cambio positivo tuvo la consecuencia no deseada de postergar la administración de la Confirmación a más luego, de esta manera invirtiendo el orden original de los Sacramentos de Iniciación.

El Derecho Canónico y la Conferencia Episcopal Estadounidense no especifican una edad para la recepción de la Confirmación diciendo simplemente que “será conferida entre la edad de discreción y alrededor de los 16 años”.

Hoy es normal que cualquier persona bautizada después de la edad de discreción reciba en la misma celebración los tres Sacramentos de Iniciación (esto suele tener lugar en la Vigilia Pascual). Sin embargo, hasta ahora, un niño quien fue bautizado en su infancia recibe la Santa Comunión alrededor de los 8 años y recibe el Sacramento de la Confirmación más tarde, a veces esperando hasta los 15 o 16 años.

Algunas Consideraciones Pastorales

Recibiendo el Sacramento de la Confirmación mucho después de la Santa Comunión tiende a debilitar el entendimiento de la unión y relación que los Sacramentos de Iniciación tienen uno con el otro. Dado que los Sacramentos de Bautismo y Confirmación conducen los fieles a la culminación de su iniciación en la Vida Cristiana en la Santa Comunión, la práctica de postergar la recepción de la Confirmación hasta los años de adolescencia no siempre fue buena. Un porcentaje alarmante de niños quienes fueron bautizados y que han recibido la Santa Comunión, no continúan su formación para la recepción de la Confirmación y en demasiados casos nunca reciban el Sacramento. Como vuestro pastor, creo que sea necesario por nuestros niños, antes de que llegan a la adolescencia, que reciban la fuerza de este Sacramento.

Los Efectos del Sacramento

Todos los Sacramentos de la Iglesia son regalos maravillosos dejado a nosotros por Cristo para unirnos más estrechamente a la Santísima Trinidad. Después de ser renacidos en el Sacramento del Bautismo, la Confirmación nos da una infusión del Espíritu Santo que nos fortalece. Este Sacramento lleva la vida en el Espíritu, iniciada en el Bautismo, a su madurez y nos permite estar vinculados “más estrechamente a la Iglesia” [3].

Esta unión con la Iglesia en la práctica nos trae la obligación “a difundir y defender la fe, con su palabra y sus obras, como verdaderos testigos de Cristo”.[4]

A pesar de que la gracia se funde en la naturaleza y mucho depende en la disposición de la fe, la piedad y la caridad del que lo recibe, los sacramentos obran en nosotros de una manera diferente. Mientras el recipiente no tenga impedimento, los sacramentos producirán por sí solos en nosotros su gracia (ex opera operato).[5]  

Esto es importante mientras consideramos la edad de recepción de los sacramentos. La Confirmación, a veces llamado el Sacramento de madurez cristiana, no requiere madurez física en la persona que lo recibe para transmitir su gracia. Al contrario, el Sacramento lleva la persona a la madurez cristiana y recibimos la fuerza por medio del Sacramento a vivir nuestra vida cristiana de una manera aún heroicamente. Es cierto que los que reciban el Sacramento deben siempre buscar de remover los obstáculos a la gracia en su vida y cooperar con la fuerza de la gracia ofrecida a cada uno. Sin embargo, el poder de los sacramentos para transformar la vida ha sido bien comprobado.

A través de la historia de la Iglesia un sin número de niños han demostrado un testimonio de virtud y fuerza heroica de frente a tentaciones y pruebas enormes. Dado los desafíos que los cristianos jóvenes deben enfrentar en el mundo de hoy, es tanto más importante para que ellos reciban la fuerza del Sacramento de la Confirmación lo más temprano posible para asistirlos.

El papa San Pablo VI menciona un efecto más del Sacramento de la Confirmación, es decir que “está tan vinculada con la Eucaristía que los fieles, marcados ya por el Bautismo y la Confirmación, son injertados de manera plena en el Cuerpo de Cristo mediante la participación de la Eucaristía” [6]. Es ésta unión con la Eucaristía que será subrayada cuando unimos el Sacramento de la Confirmación con la Primera Santa Comunión en a la misma celebración del Sacrificio de la Misa.

¿Como Sucederá?

Nuestros Directivos nuevos será implementados a lo largo de tres años. El proceso de bajar la edad por la recepción de la Confirmación tomará lugar de la siguiente manera:

  • Invitar todos los de la edad de High School a iniciar su preparación en el otoño de 2019, a ser celebrado en la primavera del 2020. Los que están en el octavo grado, si los párrocos quieran, puedan también estar incluidos.
  • Invitar todos los en el sexto grado y mayores a iniciar su preparación en el otoño de 2020, a ser celebrado en la primavera del 2021.
  • Invitar a los en el cuarto grado y mayores a iniciar su preparación en el otoño de 2021 a ser celebrado en la primavera del 2022.
  • Invitar a los en el tercer grado y mayores a iniciar su preparación en el otoño del 2022 a ser celebrado en la primavera del 2023.

En las parroquias más pequeñas los tiempos pueden ser modificados para hacerlo de modo más rápido, teniendo en mente siempre que niños con mucha diferencia de edad requieren preparaciones diferentes para los sacramentos.

Siempre habrá la posibilidad que niños mayores de tercer grado buscarán el Sacramento, particularmente los que se trasladan a la diócesis de otras partes del país, como también adultos quienes buscan la recepción del Sacramento. Por esta razón, cada parroquia tendrá que tener una clase de catequesis intergeneracional o catequistas dispuestas a tomar otras edades para prepararlos para la Confirmación.

Viviendo el Compromiso Toda le Vida

Como se sabe, los sacramentos (particularmente los Sacramentos de Iniciación) son medios y no fines de sí mismos. Son una introducción y ayudas para vivir una vida cristiana auténtica, a prepararnos por nuestro paso a la deseada vida eterna en el cielo y para dar un testimonio claro en el mundo. Tal vez el desafío más grande que las parroquias enfrentarán con este cambio de Directivos será la necesidad de desarrollar programas para acompañar, formar e integrar los miembros jóvenes – ahora plenamente iniciados – en la vida de la Iglesia. Por eso, nuestro programa catequético después del tercer grado no será más atado a la recepción de un sacramento. Esto ofrece a la Diócesis y parroquias la posibilidad de desarrollar recursos, programas y actividades que ayudan a nuestros jóvenes a crecer en su fe, a discernir su vocación y preparar para esta vocación mientras se avancen hacia la adultez. La diócesis anima la posibilidad de discernir experiencias nuevas y mejores prácticas que las comunidades parroquiales desarrollan para compartir con el resto de la diócesis.

Conclusión

Mientras implementamos estos cambios en los Directivos, intentamos enfrentar los desafíos grandes de nuestros tiempos. Quiero agradecer los pastores de la diócesis por su servicio muy fiel a sus rebaños. Les pidotrabajar muy estrechamente con las familias de sus comunidades para ayudarlas a vivir su vocación como primeros catequistas y testigos de su fe. La parroquia debería hacerse una comunidad de comunidades donde la familia, la Iglesia doméstica, pueda encontrar dirección con la Palabra de Dios, fuerza en los Sacramentos y sostén en sus luchas diarias. Vuestra asistencia a las familias de vuestras parroquias para proveer con lo que necesitan para acompañar a sus hijos en su peregrinación de fe es preciosa. Pido que el Buen Pastor los bendiga continuamente en su ministerio de guiar su comunidad parroquial.

Que Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de la Diócesis de Gallup y nuestra madre; Santa Kateri Tekakwitha, una testigo heroica de la fe, intercedan por todos nosotros, por ustedes y sus familias, y que el Señor lleva a buen puerto el trabajo que inició en nosotros.

Sinceramente suyo en Cristo,

+ Obispo James S. Wall

Obispo de Gallup

11 de Febrero de 2019

Memorial de Nuestra Señora de Lourdes

[1] 1 Corinthians 2: 9.

[2] Cfr.: Juan 15: 26.

[3] Paolo VI, Papa, Constitución Apostólica sobre el Sacramento de la Confirmación, citando el Concilio Vaticano II, Lumen Gentium, n. 11.

[4] Paolo VI, Papa, Constitución Apostólica sobre el Sacramento de la Confirmación, citando el Concilio Vaticano II, Decreto sobre la Actividad Misionera de la Iglesia, Ad Gentes, n. 11.

[5] R. Garrigou-Lagrange O.P, Las Tres Edades de la Vida Interior, p. 160-161; cfr.: S. Tomás de Aquino, Summa Theologica, Parte 3, Cuestión 68, Art. 8.

[6] Paolo VI, Papa, Constitución Apostólica sobre el Sacramento de la Confirmación, citando el Concilio Vaticano II, Decreto sobre el Ministerio y Vida de los Sacerdotes, Presbyterorum Ordinis, n. 5.

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